jueves, 19 de marzo de 2009


Cuando la ves pasar siempre vestida para matar, no puedes defenderte sólo suspirar. Los hombres en el bar dan media vuelta para mirar y se impacientan esperando su ritual. Dulce como el veneno sin corazón puede matar de amor. Ella baila sin parar, juega con su cuerpo; pero si te acercas, con su fuego quemará. Ella sabe provocar pero es peligrosa, puede lastimarte si la quieres atrapar. Sus ojos miran sin dudar a todo aquél que quiera contemplar, pero si esperas conquistarla perderás. Ella es tan fuerte como un trago, te embriagará. Se mueve como una sirena bajo el mar y te encandila con sus ojos sin piedad. No te preocupes, su corazón puede matar de amor.